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PALMA DE MALLORCA El presunto asesino de la joven rumana Ana Niculai, Alejando de Abarca, que fue detenido ayer por la mañana tras una semana de rastreos, se ha negado a declarar desde que fue apresado ayer por la mañana en Selva (Mallorca), aunque la Guardia Civil dispone pruebas suficientes para incriminarle. De Abarca, que aprovechó el tercer grado penitenciario del que disfrutaba desde septiembre de 2009, presuntamente habría raptado a la joven rumana el pasado lunes por la mañana, cuando la víctima se disponía a abrir el bar que regentaba junto a una socia en Palma. Luego, la llevó a una casa abandonada y, tras asesinarla, quemó su cadáver en el maletero del coche que llevaba Ana, propiedad de su novio. Veinte patrullas de la Guardia Civil le buscaban desde el domingo por la tarde en el entorno del torrente de Búger, donde había sido visto por algunos ciudadanos que informaron de ello al instituto armado, lo que permitió su detención poco antes de las siete y media de la mañana. A ello contribuyó la difusión masiva de la fotografía y la descripción del fugitivo. "El Enano", apodo con el que se conoce a De Abarca por sus 150 centímetros de estatura, fue atrapado en las inmediaciones de la depuradora de Selva al ser interceptado por unos agentes que le persiguieron cuando echó a correr al verse atrapado. Abarca, que cumplía condena por delitos contra al patrimonio y no tenía antecedentes de delitos sexuales, trató de subirse al coche de otra mujer el viernes pasado, pero gracias a que su fotografía había sido profusamente exhibida en los medios de comunicación, la mujer lo reconoció y huyó. La Guardia Civil está convencida de que eso le salvó la vida. Noticias relacionadas
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