Las
mujeres inmigrantes recurren en mayor proporción a la Interrupción
Voluntaria del Embarazo (IVE) que las españolas. Ésta es la conclusión
a la que ha llegado la Consejería de Salud tras analizar los datos de
abortos practicados en Andalucía en 2007 (los últimos disponibles), que
por primera vez recogen la nacionalidad de las pacientes.
Las
mujeres inmigrantes recurren en mayor proporción a la Interrupción
Voluntaria del Embarazo (IVE) que las españolas. Ésta es la conclusión
a la que ha llegado la Consejería de Salud tras analizar los datos de
abortos practicados en Andalucía en 2007 (los últimos disponibles), que
por primera vez recogen la nacionalidad de las pacientes. Ese año se
notificaron 20.358 interrupciones voluntarias de embarazo, pero 2.690
mujeres no precisaron su país de nacimiento. Del resto, el 32% (5.654)
era inmigrante.
La alerta se ha encendido en la Consejería de
Salud porque esa cifra es muy superior a lo que cabría esperar por el
peso demográfico de las inmigrantes en la población andaluza. Según el
Instituto Andaluz de Estadística, sólo el 6,1% de las mujeres
residentes en la comunidad son extranjeras, un porcentaje que el
Instituto Nacional de Estadística eleva hasta el 14,1%. En cualquier
caso, ese 32% de abortos de inmigrantes supone entre tres y cinco veces
más de lo esperable.
Para el jefe de servicio de Atención
Sociosanitaria de la Consejería de Salud, Manuel Rodríguez, hay una
correlación que lamentablemente no falla: "Dificultad en el idioma +
desconocimiento del sistema sanitario andaluz + precariedad laboral =
IVE". Tras conocer los datos del estudio, Salud va a intentar trabajar
en los dos elementos de esa correlación que están en su mano: eliminar
las barreras idiomáticas y facilitar el acceso al sistema. Ya se ha
elaborado un material educativo adaptado a cada lengua y cultura para
facilitar que la información llegue a todas las mujeres.
Además,
se está desarrollando un estudio sobre el conocimiento que tienen las
inmigrantes de los métodos anticonceptivos. Hay un dato que indica que
las políticas preventivas para evitar embarazos que se han puesto en
marcha en los últimos años han dado fruto entre las mujeres andaluzas.
Si no hubiera inmigrantes, la tasa de abortos en Andalucía estaría
ahora a niveles inferiores a los del año 2003 (8,25 interrupciones por
cada mil mujeres). Rodríguez apunta a una causa directa: la píldora
poscoital, que empezó a dispensarse en la comunidad en el año 2001.
La
mayoría de las andaluzas sabe ya que puede recurrir a este método
anticonceptivo de urgencia y los expertos creen que eso ha sido
decisivo para frenar, e incluso rebajar, el número de abortos. Pero
sospechan que la llamada píldora del día después todavía es muy
desconocida para las extranjeras. "Nuestra hipótesis es que si ahora
trabajamos para facilitar que las inmigrantes accedan a ella, podemos
revertir la tendencia", señala el jefe de servicio de Atención
Sociosanitaria.
La adaptación del material educativo a cada
cultura no es baladí porque los datos muestran una tendencia muy
distinta entre las inmigrantes según su país de origen. Las extranjeras
que interrumpieron voluntariamente su embarazo proceden
mayoritariamente de América Latina y el Magreb (el 76% de los casos),
pero las de Europa del Este son las que presentan mayor tasa de
reiteración. Mientras que el 72% de las españolas que abortaron no lo
había hecho antes, el 66,4% de las europeas del Este había tenido ya
más de un aborto. Y una de cada cinco (20,3%) se había sometido a
cuatro o más interrupciones de embarazo. "Eso no debe llevarnos a
pensar que frivolicen con el aborto", advierte Manuel Rodríguez. "Lo
sufren como cualquier otra mujer, pero no son capaces de articular los
medios para evitarlo".
Más datos
-
Por provincias. En Almería ya abortan más inmigrantes que españolas. En
Málaga y Huelva, las extranjeras representan el 38% de las IVES
registradas.
- Hijos. Una de cada tres inmigrantes que abortaron no tenía hijos, mientras que entre las españolas era una de cada dos.
-
Por nacionalidad. Las del África Subsahariana residen en Almería,
Málaga y Sevilla (81,6%); las de América Latina en Almería, Granada y
Sevilla (50,4%); las europeas del Este en Almería, Huelva y Málaga
(65,5); y las del Magreb en Almería, Málaga y Granada (74,2%).