,“Roma
necesita mujeres todas de Dios y todas del prójimo; mujeres capaces de
recogimiento y de servicio generoso y discreto; mujeres que sepan
obedecer a sus pastores, pero también apoyarles y estimularles con sus
sugerencias”. Esta vocación “es el regalo de una maternidad que se hace
una con la oblación religiosa, a modelo de María”, pregonó el pontífice
a las miembros de la orden de Santa Francisca Romana fundada en 1.433.
No a la discriminación
El
Papa habló de este modo en el monasterio de las Oblatas al que acudió
tras visitar el Ayuntamiento donde le recibió el alcalde, Gianni
Alemanno. Y aunque ante las religiosas discriminó a las mujeres,
relegándolas al “servicio discreto” y a la “obediencia”, en su discurso
en el consistorio, había pedido a los romanos dejar de lado la
discriminación referida, eso sí, a los inmigrantes.
¿Ironías sobre la mujer?
Mientras Benedicto XVI da que hablar con sus discursos con reminiscencias machistas, L’Osservatores Romano,
su diario oficial, hace lo propio resaltando el poder “liberalizador”
de la lavadora en la vida femenina. En un artículo con motivo del Día
internacional de la Mujer, la periodista Giulia Galeotti afirma que la
lavadora podría considerarse uno de los factores que más ha contribuido
a la emancipación de la mujer.
Lavadora y emancipación
En
el texto titulado “La lavadora y la emancipación de la mujer. Pon el
detergente, cierra la tapa y relájate”, la autora sitúa el
electrodoméstico en la lista de los factores que más han “contribuido”
en este sentido."El debate está caldeado. Algunos dicen que la píldora,
algunos que el derecho al aborto y algunos que el derecho a trabajar
fuera de casa. Otros, sin embargo, osan ir más allá: la lavadora",
responde.
¿La súper mujer?
Tras
repasar la historia del aparato, Galeotti llega a las modernas
lavanderías en las que “capuchinos, aperitivos, cocktails, cenas,
conexión a Internet y televisiones de plasma convierten hacer la colada
en un momento de socialización, entretenimiento y seducción”. Además,
gracias a los modelos “más estables, livianos y eficaces” se tuvo “la
imagen de la súper mujer en el hogar, sonriente, maquillada y radiante
entre los electrodomésticos de su casa”, concluye la periodista.