Jose-Antoio Burriel
¡Una verdadera epidemia: van 60 muertes cuya causa es la violencia contra las mujeres, 60 crímenes! Por cierto, bueno es saber que la depresión no tiene porqué estar relacionada con la violencia, al menos no tiene porque ser una explicación causal de la misma. Incidir en la depresión como explicación no ayuda, ni mucho menos, a erradicar la violencia domestica Y no ayuda porque contribuye – no sé si por desconocimiento, o por afán de encubrir la naturaleza de la violencia contra las mujeres- a olvidar o no valorar la raíz y causa del problema: el anclaje en una ideología patriarcal –machismo, dominación por sentimiento de superioridad- es la causa, la explicación, y la estructura a desmantelar.
No digo que acudir a la depresión para explicar algunos homicidios de mujeres sea a excusa, solamente es una dudosa, cuando no errónea, explicación. Si existen otras excusas, verdaderos argumentos para tratar de rebajar la gravedad de la violencia contra las mujeres o para eludir la responsabilidad de los hombres –en un intento de negar la causa última de la violencia de género: el machismo-patriarcal-. Y si insisto, y repito, en el machismo es para instar que seamos concientes del problema.
Por ejemplo, “a mi también me pasa, y mas”, pero me callo, y me callo porque todas las parejas discuten, tienen desavenencias, etc. Esto lo suelen argumentar los hombres, aunque el maltrato hacia el hombre denunciado no lanza el diez por ciento de los maltratos denunciados. Y esta argumentación, falsa y tendencioso a todas luces, finaliza con: las mujeres buscan llamar la atención,. ¡Desgraciadamente, sesenta muertes llaman poderosamente la atención!
Y el socorrido “algo estarían haciendo”, excusa que aun recibe el beneplácito de una parte notable de la sociedad. Aun dando por supuesto que la mujer estuviera “enredando”, por decirlo de algún modo, en las relaciones de pareja, nada, absolutamente nada justifica el empleo de la violencia por parte del hombre. Ni en las relaciones de pareja ni en cualquier otro conflicto humano: la violencia aun siendo conducta humana es actitud inhumana.
Un argumento muy repetido en la actualidad: “las mujeres denuncian porque obtienen beneficios”, a lo que algunos añaden con perversidad manifiesta: ser victima es beneficioso para la mujer por las ayudas económicas y sociales de todo tipo. ¡El único y real beneficio que obtienen las mujeres que acuden a la Justicia es liberarse de la opresión del agresor, es salir de la ignominia a la libertad! El bulo se las denuncias falsas por parte de las mujeres se deshace como una bola de hielo en cuanto se acude a las estadísticas judiciales.
Y a pesar de que parecía que ya todo le mundo era consciente que la violencia sobre la mujer, los malos tratos hacia la pareja no eran asunto privado, sino publico, como delito que es, pues no, todavía anida en muchas personas ese erróneo pensamiento. A las pruebas me emito. En efecto, en muchos, y algunos han aparecido en televisión, hay gente que se calla -amigos, vecinos, hasta familiares- y no se callan solamente por medio, también por considerar que es algo que debe solucionar la pareja. A veces, hasta lo expresan en público y ante los micrófonos. Y ese error, grave, perjudica mucho a la lucha contra la violencia sobre las mujeres : se encuentran solas porque nadie es capaz de dar un primer paso en la denuncia o en la ayuda.
El enunciado de los falsos argumentos los he tomado de un articulo que los utilizaba como razones esgrimidas por los violentos que atacaron la libertad de los populares para expresarse y justificar asi sus coacciones y agresiones. ¡Siempre el violento trata de justificar lo injustificable: el uso de la violencia!
Es precisa una mayor sensibilización de la sociedad acerca de este grave problema. No podemos conformarnos con lo hecho hasta ahora, ni mucho menos. Y ese impulso para una mayor la sensibilización es responsabilidad de las autoridades, en primer lugar. Pero también lo es de la propia sociedad civil, porque los ciudadanos, a través de sus asociaciones, gremios o colegios profesionales, no puede esperar que otros asuman una responsabilidad que también es suya.
A fuer de ser reiterativo volveré a recordar algo que considero crucial para ser más responsable: la violencia contra las mujeres, efecto de una cultura patriarcal y machista, esta siendo un freno para alcanzar la libertad real de una verdadera sociedad democrática. Y eso, ese esfuerzo, depende de cada uno de nosotros, y no mañana, el esfuerzo, sino hoy y ahora